jueves, 26 de marzo de 2009

Me hubiera gustado escribir la historia de un miserable multipartito que se refería a sí mismo como una dinastía de reyes de idéntico nombre o como aquella sucesión de personajes de cierta novela sudamericana.

Pero no lo haré. Prefiero pensar que no existe la conexión. Es más: prefiero dejar de comprobarlo.

Me empieza a ser preciada la soledad.

FIN

No hay comentarios: