Siempre me transtornó el mundo exterior, clavándome no sé qué agujas de éxtasis terrenal que me hacían carcajearme como una posesa y zarandear al primero que pasara...
Tan distante figura de la que se perfila solitaria en su calma, permaneciendo unos instantes para desvanecerse como una quimera soñada.
Ambas nos miramos, en la distancia. Imposible comprensión. Tan sólo sueña que algún día saldrás de éste...
jueves, 20 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario